2 de marzo de 2009

Relato corto

Luz. Que me cierra los ojos hasta que se acostumbran a ella. Despierto. Miro alrededor, y el dolor vuelve a mí. Sigo en el fondo de este puto barranco y no me puedo mover. Joder. Espero no haberme roto la columna, porque la verdad es que no siento los dedos de los pies y mi cuerpo no responde a órdenes de ningún tipo. Lo único que veo es el sol en las alturas, que me alumbra como si fuera un foco de cine, y yo, cual mr bean estampado contra el suelo. Esto es una mierda. No debí haberme apuntado a esa carrera. Pero ciertamente la alternativa no era muy excitante. Seguir con mi aburrida vida, ya ves tú. Despertarme temprano, trabajar, resolver mis necesidades fisiológicas a lo largo del día y finalmente darme tiempo para gastar en ocio. Ahora me aburro. Que paradójico resulta esto. Debo haberme dormido del aburrimiento, porque ya desperté hace horas, cuando aún estaba inconsciente, cuando después me dediqué a repasar mentalmente la causa por la cual estoy ahora aquí, devanándome los sesos como un gilipollas. Ese pensar continuado me ha originado el sueño, supongo. No me encontraran. Cuando me perdí en la carrera ya dudaba que me encontrasen, pues ahora menos aún, mira que guapo. Pues nada. Ahora moriré. A morir toca. No se que haré aun, si caminar hacia la luz o seguir a las sombras. En ghost habían unas sombras raras que se te llevaban al infierno, pero yo no sé que prefiero, si cielo o infierno. Siempre he sido muy friolero. Jejeje. ¿Como puede ser que encaje esto de forma tan tranquila, si siempre he sido un miedica? los humanos, que animales tan raros somos, impredecibles e imbeciles, o mas bien imbeciles impredecibles. Bah. Suspiro. Que aburrido es esto de morirse. ¿Lo he dicho bien? esto de morirse. Esto de morir. Bah. Ni siquiera nubes. ¿No podría haber alguna nubecilla allá en las alturas, para que me imaginara cosas y esto no fuera tan duro? no te pido pájaros, dios, que ya sé que andas ocupado, pero una triste nube de vapor de agua si, tío, que hasta nosotros solitos somos capaces de crearlas. Como no te espabiles al final la raza humana te pillará. Tu demasiadas fiestas y juergas y de mientras nosotros ya clonamos bichos y creamos cosas que me apuesto lo que quieras que ni sabias que eran posibles. ¿Imaginaste en algún momento que ese estúpido comeplátanos bajaría de la palmera y acabaría empoltronado en un sofá tragando tele con una gorra de esas que tienen dos latas de cerveza? Lo dudo también. Pero no te creas que te desprecio. Para nada. Te voy a revelar un secreto de los humanos, aunque supongo que ya lo sabes. Te tenemos envidia, ¿lo sabias? todo esto que has montado aquí abajo es increíble, te lo reconozco. Las montañas, el mar, las puestas de sol, la música, las mujeres y el sexo, las drogas, todo esto esta genial, de verdad, pero seguro que no es nada comparado con el tinglado que frecuentas tú, estoy convencidísimo. Me imagino como una gran fiesta de cumpleaños en la que la mayor sorpresa es no saber qué pasará, tomadura de pelo o desfase cojonudo. Eso es morirse. Bueno, supongo. No estoy muy seguro de nada, sólo que esto es bastante incómodo. Tengo una piedra clavada en la espalda que me jode mogollón. ¿Es eso buena señal? ¿Significa que no me he roto la columna? Resultaría bastante triste volver de Australia paralítico. La gente no me daría una bienvenida acogedora, sino tristona, y no hay nada que odie más que dar pena a los demás, porque en estos casos la gente actua de forma bastante falsa, y posiblemente, volver hecho polvo y cargado de dolor sería una ocasión perfecta para que los falsos se desmadrasen y montaran su show conmigo. Yo seria un personaje principal, es cierto, pero no el protagonista, por supuesto que no. Las pocas veces que he ido al teatro he podido comprovar que los actores más relevantes són los que más ruido hacen, para que luego se diga que el arte dramático es más exclusivo que el comercialismo que empaña al cine.
Me estoy cansando de esperar yo que sé qué. ¿Cuánto tiempo llevaré aquí? ¿Cinco horas? El Sol está algo más bajo que antes, lo veo por la sombra que arroja aquella piedra, que está más alargada. Quizá han pasado dos horas desde la última vez que me he preguntado por el tiempo. ¡Joder, ya me estoy volviendo a poner nervioso! ¡Seré estúpido! ¡Sabía que era demasiado temprano para adentrarme por el cañon, y aún así mírame! ¡Parezco una puta cucaracha boca arriba! ¡Es para cagarse en todo! ¡Pero por mucho que grite nadie me oye! ¡Holaaaaaaaaaa! ¡Sacádme de aquí! ¡Me he caído por un barranco! ¡Soy un extranjero imbécil e inconsciente con mucho dinero! ¿Alguien lo quiere? ¡Ayuda! ¡Eo! ¡Holaaaaaaaaaa! ¡Soy de la carrera! ¡Soy un corredor! ¡Me he perdido! ¡Ayudadme por favor! ¡Ayudadme! ¡Ayudaaaaaaa! ¡No puedo moverme! ¡No puedo salir de aquí! ¡Que alguien me ayude, por favor! ¡Eeeeeeeeeeeeeee! ¡Holaaaaaaaaaaaa! ¡Socorro!
No suelo rendirme rápidamente. Soy muy tozudo, pero esta vez reconozco que tengo muy difícil el que me oigan, al fin y al cabo estoy en un puñetero desierto. Deberían habernos equipado con chismes detectables por satélite o algo así, esta carrera es demasiado arriesgada…No debí haberme apuntado. Ahora estoy más seguro que antes. ¿Cúanto tiempo aguantaré sin agua? ¿Dos dias? ¿Tres? El Sol no me da muy directamente, aunque cuando está en el zenit el muy cerdo se ceba conmigo a placer. Maldita estrella. No eres ni una gigante. Creo que no llegas ni a mediana. Eres una enana cualquiera, con un nombre estúpido, Sol. Hay hermanas tuyas con nombres mucho más elaborados y complejos, pero claro, ellas són alguien, son importantes, tu sólo eres capaz de ocasionar una casualidad llamada vida en un planeta mal estructurado, con zonas demasiado pobladas y otras extremadamente vacías, como este puto desierto. Creo que ya es la segunda vez que insulto al desierto. ¡Que se joda!
Más bien no. Me jodo yo, en todo caso. Él está la mar de feliz, con sus cañones y su arena anaranjada y sus pedruscos y sus animales. De hecho puede que ahora se esté divirtiendo a mi costa, patético ser prepotente, eso es lo que soy, un prepotente de mierda, un fantasma, un quiero y no puedo personificado en desgracia de hombre.
¡Qué gracioso! ¡Nunca había pensado tanto tiempo seguido! ¡Qué curioso! ¡Ahí va! ¡Hay un pájaro dando círculos encima mío! ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Cómo en las películas! ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Sería bueno que ahora llegaran los equipos de rescate, y cuando me encontrasen yo les dijera: “¡Mirad allá arriba, si hubierais tardado un minuto más me habría devorado”! Pero no, a lo mejor cuando lleguen ellos sólo seré un esqueleto sonriente, y eso no me gusta nada, porqué no será real, yo no moriré riendo, eso si lo tengo seguro. ¿O es que acaso alguien puede alegrarse de morir? ¡Tonterias! ¡Mira, un lagarto! Me mira con curiosidad, seguro que es el primer hombre que ve en su vida, y por eso no sabe que hacer. Ahora me da la espalda, ¡que fuerte! ¿¡Que hay más interesante ahora que ver a otro animal muriendo!? ¡Mírame lagarto! ¡Que me mires! Tiene una boca bastante grande, y cuando la cierra parece que sonria, pero no tiene sentimientos, eso es lo que dicen de los animales, que no sienten cosas complejas. Como mucho estará cabreado porqué estoy encima de su comida y no la puede alcanzar, pero dudo bastante que vea mi necesidad de ayuda. ¡Maldito lagarto! ¡Estúpido! ¡Mírame! ¡No te rías! ¡Te juro que como consiga moverme te masticaré vivo! ¡No! ¡Se va! ¡No te vayas! ¡Lagarto, espera! ¿¡No lo harás por mí verdad!? ¡Tú no entiendes lo que digo! ¡No deberías! ¡Quédate conmigo por favor! Se ha ido. Otra vez solo, y ahora me acuerdo de aquello que me dijo mi padre hará tantos años: “nacemos solos y morimos solos.”

2 comentarios:

maria dijo...

carreras...........



molt bo, mario
:)

derkins dijo...

m'ha encantat! :D